Publicidad:
Terra
La Coctelera
0

Adios

Ya no te espero

Ni me duele pensar en ti

Ahora eres libre

Puedes marcharte de mis pensamientos

Ve a perseguir esos sueños de libertad

 

Espero que los hagas realidad

y que encuentres lo que tanto anhelas.

 

Ya puedes volar

despliega tus alas caprichosas

Buen viaje

 

 

 

1

Un nuevo dia

¡ Niña, ve a por agua para lavar tus lagrimas

y que el viento limpie tu rostro!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En busca de agua fresca voy , y el aire limpio sale a mi encuentro.

Mis pasos leves de pies pequeños  se posan apenas en el umbral de mi puerta, y un sendero de tierra fértil y antigua se despliega ante mi para llevarme desde mi encalada casa hasta la fuente de agua murmuradora.

El sol calienta aun dulcemente, a esta hora temprana, desperezandose, despertando a los durmientes, entre bostezos rosas y anaranjados.

Es un nuevo dia, este es un nuevo dia.

 

  

 

5

Silencio

Callaos

Basta de reproches. No quiero más recuerdos agrios. Yo no soy culpable.

Quiero silencio, quiero escucharlo. Tal vez en el esten las respuestas.

Dejalo estar, las cosas pasan tal como tienen que pasar.

Habra un nuevo comienzo, siempre lo hay. Vendrá.

Y yo también volveré, a ser la misma, o tal vez alguien mejor.

Estoy cambiando, quizas, me estoy transformando en otra persona.

Duele.

Un ser en metamorfosis, sufre, no sabe que es, no sabe que será.

Tal vez no deba aferrarme a lo que ya fué, lo que ya no está, a quien ya no está.

Dejarlo ir simplemente, dejarlo que se disuelva, que se apague su eco.

Que se apaguen todos los ecos.

Quiero el silencio. El silencio amniótico, en el que de nuevo voy a ser gestada.

Y del que voy a renacer.

Para escuchar nuevas voces.

10

Es nuestra hora.

Ya esta bien de tanto gris, de tanto negro, de tanto blanco. Ya se marcha el frío arrastrando su larga cabellera de témpanos, y esos nubarrones, amenazantes fanfarrones, se deshacen ante el azul esplendoroso.

Ha llegado nuestra hora, hermanas. Liberemos nuestros áromas, despleguemos nuestros pétalos y tiñemos la tierra de luminosos colores.

Nuestra labor es encomiable, los humanos desperezan sus ánimos, abatidos durante el largo invierno, y dibujan sonrisas ante la alegre visión de nuestra presencia.

La más humilde margarita, las efímeras amapolas, la aromática lavanda, todas sin distinción somos símbolo de renovación, de esperanza y de promesas de vida, ante los atribulados ojos de cualquier mortal.

Merece la pena haber esperado todo este oscuro y frío tiempo. Ahora es nuestro momento.

4

Sigo aquí

Sigo aquí, amigos. Aunque no escriba ultimamente, por falta de tiempo, estoy deseando de encontrar un momento de tranquilidad y de inspiración. Espero volver pronto.

Es una gran idea este invento de los blogs. Puede ser creativo para algunos, como una terapia para otros, como una afición... pero en definitiva es algo personal, algo que nace de cada uno de nosotros y que lleva nuestro sello, nuestra huella. Y que permite compartir ideas, sentimientos, opiniones...

No quisiera abandonarlo. Os iré visitando cuando pueda. Saludos a todos.

Besos

12

El loco viento

Una semana hace que llegue, y no quiero marcharme. La gente me teme. Soy el Levante.

Me divierto despeinando a las palmeras. No les queda otro remedio que aguantarse, a las pobres, con su peinado afro alborotado. ¿A donde van a ir? No pueden volar como yo, ya quisieran ellas poder moverse al menos.

Se tienen que quedar ahí, solo les queda soñar que estan en otro lugar, tal vez en un oasis en mitad del desierto, dando sombra y cobijo a extenuados caravaneros. Alimentadas por la fresca agua de ese pozo perdido, milagroso y salvador. Viendo pasar dromedarios y camellos cargados de ricas telas y exoticas mercancias.

Despues de visitar a mis amigas datileras, me doy una vuelta por el barrio de estrechas callejuelas y recoletos patios. A ver como andan los geranios y claveles, los zarandeo un poco, para que se despabilen, que los veo muy adormilados en este calor estival de las cuatro de la tarde, con este sol que no es sol, más bien es fuego que desciende del cielo.

Ya despiertos, bostezan y dejan caer rojos pétalos. -¡Que lástima!- piensan- con lo ricamente que estaba yo durmiendo la siesta. En mis sueños me veía trasplantado de esta maceta a un amplio jardín junto al mar, donde podía estirar mis raices todo lo que quisiera. Y, además, yo ya no era yo, era un drago enorme y centenario.-

Ya ves, que cosas se sueñan a las cuatro de la tarde, que hora más tonta. Pues dejo el barrio y bajo a la playa, que se esta más fresquito. Le daré conversación al mar, este si que sabe y que suerte tiene que todos los poetas le escriben versos, a ver cuando alguien me escribe a mi alguna cosita.

¿Y que tal andamos Don Océano?- le pregunto a modo de saludo.

Pues ya ves hijo, andar más bien poco, mi naturaleza acuatica no me lo permite, eso para el que tenga piernas-me contesta

Quiero decir que tal está- le aclaro

Pues mojado y salado. Y además un poquito "jarto" de tanto personal como hay en la playa. Que no dejan de venir ni aún estando tu. Sabiendo lo "pesao" que te pones metiendoles arena en los bocadillos de tortilla. - me contesta un poco mosqueado.

¡Ja ja ja!, si es verdad, lo de la arena, ¡eso si que es divertido!- le respondo riendo

Pues a mi ya no me hace gracia, que es siempre la misma historia.-me explica- Prefiero la noche cuando todos se van, y el sol viene a dormirse aquí en la orilla. Y nos quedamos solitos y tranquilos. Tan solo con la compañía de la luna y las estrellas, pero ellas se portan bien y estan calladitas. De vez en cuando veo pasar alguna fugaz, entonces sueño que soy una de ellas, que la gente piden deseos cuando me ven pasar y que viajo lejos, conociendo nuevos mares y nuevos universos.

Otros mundos, otras tierras, otros espacios.

Pues si, todos quisieran ir a otro lugar y estar en cualquier parte distinta de la que estan.

Seguid soñando amigos. Que yo no sueño, yo voy donde quiero.

Yo soy el loco viento, el travieso, el que te despeina y te zarandea, el que fastidia tu dia de playa.

Envidiadme. Soy libre.

15

Luz interior

Me aparto del circulo de luz
constante pero mortecina.
Y me adentro en la oscuridad,
en sus sombras enmudecidas.
Detrás del brillo lejano
de alguna estrella radiante,
mis pasos tantean el sendero
como ciegos caminantes.
Siento el frio de la noche,
siento el rumor del peligro,
los susurros de lo oculto,
la llamada del abismo.
Delante me espera
lo desconocido,
voy a su encuentro
no hay otro camino.

No tengo miedo,
avivaré la luz de mi interior
y las sombras despavoridas
huiran ante su fulgor.

Se callara el silencio
enmudecera el abismo
De la escarcha nocturna
hare fresco rocío.
La perenne llama
que en mi alma anida
apagará la noche
despertará al día.

13

Apenas yo

A veces quisiera ser fuente de agua fresca para calmar al sediento. Pero apenas soy una gota de lluvia que no puede evitar ser absorbida por la tierra, con la incertidumbre de si algun dia llegará a el mar, o de si su sustancia servirá para nutrir siquiera alguna flor silvestre.

Ser la luz brillante que guía y reconforta al perdido. Y apenas soy la débil llama que parpadea, incluso ante la suave brisa de una noche de verano. Con el temor de ser reducida a humo y engullida por la oscuridad nocturna.

Ser el aire limpio que oxigena los pulmones de los que gritan las verdades. Pero apenas soy un soplo que se pierde entre el viento ensordecedor. Con la tristeza de no formar parte de ninguna música, ni de hacer vibrar voz alguna.

Ser el sol en un día nublado, el agua en un campo reseco, la calma tras la tempestad...

Pero solo soy yo.