A veces quisiera ser fuente de agua fresca para calmar al sediento. Pero apenas soy una gota de lluvia que no puede evitar ser absorbida por la tierra, con la incertidumbre de si algun dia llegará a el mar, o de si su sustancia servirá para nutrir siquiera alguna flor silvestre.

Ser la luz brillante que guía y reconforta al perdido. Y apenas soy la débil llama que parpadea, incluso ante la suave brisa de una noche de verano. Con el temor de ser reducida a humo y engullida por la oscuridad nocturna.

Ser el aire limpio que oxigena los pulmones de los que gritan las verdades. Pero apenas soy un soplo que se pierde entre el viento ensordecedor. Con la tristeza de no formar parte de ninguna música, ni de hacer vibrar voz alguna.

Ser el sol en un día nublado, el agua en un campo reseco, la calma tras la tempestad...

Pero solo soy yo.