Es nuestra hora.
Ya esta bien de tanto gris, de tanto negro, de tanto blanco. Ya se marcha el frío arrastrando su larga cabellera de témpanos, y esos nubarrones, amenazantes fanfarrones, se deshacen ante el azul esplendoroso.
Ha llegado nuestra hora, hermanas. Liberemos nuestros áromas, despleguemos nuestros pétalos y tiñemos la tierra de luminosos colores.
Nuestra labor es encomiable, los humanos desperezan sus ánimos, abatidos durante el largo invierno, y dibujan sonrisas ante la alegre visión de nuestra presencia.
La más humilde margarita, las efímeras amapolas, la aromática lavanda, todas sin distinción somos símbolo de renovación, de esperanza y de promesas de vida, ante los atribulados ojos de cualquier mortal.
Merece la pena haber esperado todo este oscuro y frío tiempo. Ahora es nuestro momento.





destino dijo
tu crees???
todas somos todas???
crees que todas somos???
crees que podemos???
crees que lo haremos???
y lo mas importante...crees que servirá para algo???
yo realmente espero que si, que a todas y a todos nos de por abrirnos
y salir...
un abrazo
3 Abril 2008 | 09:49 PM