¡ Niña, ve a por agua para lavar tus lagrimas

y que el viento limpie tu rostro!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En busca de agua fresca voy , y el aire limpio sale a mi encuentro.

Mis pasos leves de pies pequeños  se posan apenas en el umbral de mi puerta, y un sendero de tierra fértil y antigua se despliega ante mi para llevarme desde mi encalada casa hasta la fuente de agua murmuradora.

El sol calienta aun dulcemente, a esta hora temprana, desperezandose, despertando a los durmientes, entre bostezos rosas y anaranjados.

Es un nuevo dia, este es un nuevo dia.